
Recuerdo unas curiosas sensaciones de mi infancia, cuando subía al pajar situado detrás al otro lado de la casa, me asomaba a la ventana desde donde podía ver a lo lejos esas misteriosas Bardenas, recuerdo que las miraba durante un rato y mirándolas poco a poco me sentía bien, me sentía muy bien.
Entonces no sabía porque, pero con el tiempo he comprendido esa paz que veía en ese paisaje de esa tierra que mis abuelos trabajaron y amaron, las Bardenas.
Foto: Olympus E-30, zuiko 12-60, polarizador

7 comentarios:
Que alegría cada vez que voy a tu blog y encuentro una nueva foto. Cada cual mejor...Gracias.
que sensacion de profundidad tiene la foto,
saludos
gracias Felix por tu consejo. abrazo a la distancia
De casualidad, pasaba por aquí. Unas fotos preciosas!!!
Me encanta ver que has publicado nueva foto, no puedo esperar para ver la próxima.
Esta en concreto me ha emocionado porque yo sentía una sensación parecida en casa de mis abuelos en Sant Feliu de Guíxols.
Hola un saludo, sólo estoy de paso.
¿La fotografía es tu pasatiempo o te dedicas profesionalmente a eso?
Hector, es mi pasatiempo, solo soy un aficionado.
Gracias a todos por vuestros comentarios.
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