En la naturaleza es casi inevitable no encontrarnos con la huella del hombre, a menudo hasta le da un toque mágico y misterioso, como algunas ruinas, caminos, senderos, o como este puente.
En días nublados parece que todos los colores pierdan intensidad y el entorno se vuelva gris. Para demostrar que los colores continúan como siempre, he hecho un pequeño retoque en esta foto