El simpático nino, un puro nervio que no para de correr de un lado para otro, me cuesta mucho pillarle en un momento parado, como en este caso, disfrutando de un sabroso hueso.
¿Te resulta familiar? seguro que si. Un ejemplo de la nitidez y el desenfoque que consigue este objetivo, uno de los mas apreciados de los aficionados de Olympus.
Saliéndome un poco de la fotografía de naturaleza, he querido hacer unas pruebas con los bastoners de Sant Hilari, o mejor dicho “Bastoners de las Guilleries”. Las collas se reúnen en los pueblos y hacen un pasacalles danzando, con sus bailes, su música y los golpeteos de los bastones, se crea un ambiente festivo en el que por un buen rato nos animan y nos contagian sus ganas de sentir la alegría y la amistad.