
Como decía mi paisano Miguel Indurain antes de una gran prueba: “Voy a rodar y veré que sensaciones tengo”
Es curioso pero durante el esfuerzo, el ciclista siente que el cuerpo es el que manda y ordena, por el contrario la mente se deja llevar por las sensaciones que el cuerpo transmite.
Esta fotografía está tomada en el puente del rio Ebro, un paso frecuente de Buñuel a las carreteras de las Bardenas de los muchos ciclistas que hay en mi pueblo. Como los del club ciclista Aguilar.
Olympus E-30, Sigma 50-500 (Bigma)

