domingo, 8 de febrero de 2009

Agua que no has de beber, déjala correr


-Papá, tengo sed.
Y mi padre se arrodillaba en el primer riachuelo que encontraba y con su enorme y curtida mano cogía el agua y me la acercaba para que calmara mi sed.
Han pasado mas de 35 años de aquellos buenos tragos, hoy el agua de aquellos riachuelos ya no es potable, apenas sirve para regar las transgénicas cosechas.

La fotografía es de la riera mayor de Viladrau, donde todavía hoy se pueden ver truchas en sus limpias y frías aguas.

Olympus E-510, zuiko 12-60, flash Metz 48

6 comentarios:

Araceli dijo...

Ostras!
A parte del desenfoque fantàstico... esos tonos no podian ser más bellos!

ercanito dijo...

Precioso paisaje. Precioso efecto, y preciosa historia. Es una pena que se haya tratado el agua con esa desidia.
La foto es preciosa. Unn abrazo.

juan carlos sanchez dijo...

gracias por pasarte por mi blog.como otras que he visto con exposiciones largos te ha quedado muy buena y espero que sigas viendo truchas durante muchos años

Muñeca de trapo dijo...

Félix, estupenda....no sabes la envidia que me da no saber hacer fotografías así, de verdad, preciosa.
Me recuerda al rio de los veranos de mi infancia.
Un saludo.

Fernando dijo...

Félix, yo de mayor quiero hacer fotos así ;) Enhorabuena.
Un saludo.

MGA dijo...

Jo, pero que ganas que tengo de pillar un riachuelo, por donde corra un hilo de agua y poder tratar de hacer la milesima parte de magnifica foto que tu has hecho...